martes

Ya no suelo...


"Suele pasar que muchas veces vives situaciones que no quisieras vivir. Suele pasar que muchas veces te encuentras en lugares que no quieres estar. Suele pasar que muchas veces no eres la persona que querías ser".

Hoy me siento algo raro, extraño, perturbado. Hoy me siento algo perdido. Han pasado tantas cosas, han cambiado tantas cosas que no se si estoy yendo por el camino que alguna vez quise seguir. He dejado de leer, he dejado de escribir, he dejado de caminar por las calles, por la playa, viendo los incontables atardeceres y abrasando el frio limeño que tanto me gustaba.

He dejado de salir a perderme por lugares nunca recorridos, por mi claro está, y he dejado de escuchar música nueva. Y es quizás ese el problema. He dejado de sorprenderme con cada melodía compuesta por el hombre. He dejado de imaginar mundos paralelos he historias felices, triste, melancólicas y vivaces.

He dejado que mi ser se pierda cada vez más, y como todo en mi vida, he dejado escapar a lo que en esencia era yo.

Ya no suelo meditar tanto, ya no suelo perderme en mi imaginación, ya no suelo cantar como loco, bailando con las cuatro pareces que me rodean, gritando que soy feliz, o tan solo mirando el, no tan blanco, techo de mi habitación.

Hace tanto tiempo que no sueño, hace tanto tiempo que no hago las cosas que realmente me gustaban hacer. Me he vuelto mucho más gris que antes, y de cierto modo, he ido matando al niño que habitaba en mi interior.

Ya no recorro las calles de Lima en carros atestados de gente, escuchando música, viendo a todos pasar, e imaginando qué es lo que les está pasando. Qué es lo que están viviendo. Qué problemas están afrontando. Ya no salgo a caminar por las calles sin rumbo alguno fumando un pucho mientras la noche va calando en el cielo limeño. Ya no suelo ser yo.

Sé que quizás todavía pueda revivir esa parte alegre de mí. Sé que quizás si lo intento puedo ser como era antes. Es solo que hoy… me da mucho flojera de cambiar.

jueves

Estoy enamorado

“Como muchas personas, le temo al amor. Y no es un miedo cualquiera, sino uno que alborota mi quietud en los días de su ausencia. Trato de no pensar en momentos tristes, pero a veces decaigo indefenso y no entiendo por qué lo hago”.

A veces pienso que todo parará, pero no es así. Las ansias embriagan mi ser y lo descontrolan, los minutos se hacen eternos y desespero por verla.

Estoy enamorado, y es un sentimiento que me da temor, porque cada día dependo más de esto, de ella, y de la forma en cómo se manifiesta ante mí. Esquiva a toda manipulación. Con una soltura que no puedo controlar, a veces tan cálida como el sol primaveral, y a veces tan fría como una noche de invierno.

Estoy enamorado, y ya no lo puedo controlar. Sólo me dejo llevar cual hoja arrastrada por el viento, sin saber mi destino final, sin saber si iré a parar en algún buen lugar.

Estoy enamorado, y no sé qué hacer, porque con cada día que pasa me siento más atado a ella. Absorbe todo mi ser, toda mi voluntad, y aunque ella no lo sepa, tiene control total sobre mí.

Cada día es una lucha constante entre ella y yo.

Cada noche es un eterno sueño con ella.

Cada tarde la extraño más.

Cada mañana quisiera despertar a su lado.

Si me preguntaran qué es el amor para mí, diría que mi amor se resume en una sola palabra: Nuria. Porque es ella lo que siempre soñé, porque es ella lo que pensé que nunca iba a tener, porque es ella la que me supo comprender y me supo querer como soy. Un pobre y triste pusilánime que vagaba sin rumbo en la vida.