domingo

Por fin.

Pensando en las cosas que pueden suceder mientras entablas conversación con una vieja amiga, leyendo viejos post de mi blog. Escalofríos bajan por mi espalda por el viento del ventilador detrás mio. Escuchando música lenta para acompañar el momento.

Eso es todo lo que pasa ahora mismo, en un pasado no muy lejano. Sonriendo por confesiones de amor. Historias alojenas que por fin encontraron al espectador que tanto anhelaban. Palabras escritas y leídas, con sentidos absurdos pero llenas de esperanza. Animo elevado y espíritu revitalizado.

Ya no soy más la hoja que se desliza por el aire llevada por el viento a un rumbo desconocido. Ahora vi cual es el sentido. Que no importa que es lo que pueda suceder mientras yo este bien. La suerte ya no me es esquiva. Por fin puedo decir, "Te quiero".




Sigue.

Es impresionante como la vida puede cambiar de un segundo a otro. Ver tus sueños caer como hojas en pleno invierno sin que nada puedas hacer. Recorrer un camino que no tiene fin ni sentido alguno. Con altibajos y vueltas en sentidos contrarios. Olvidar gente, dejarlos atrás, pasar de largo sin que nada te importe más, ya que sabes que tarde o temprano se irán, como tu te fuiste alguna vez, como se fueron todos los demás.

miércoles

A veces.

A veces siento que todo lo que me rodea es tan irreal, que por alguna cuestión del destino he terminado aquí escribiendo lo que siento, lo que pienso, y aunque todo carezca de significado, es tan relevante.

Sentir amor por alguien. Creo que alguna vez lo sentí, creo que fue fuerte el sentimiento que llego a un punto en el cual no lo pude controlar más, y se desbordo, fue tan esquiva la suerte que todo termino, de alguna manera, mal, y que ahora tengo el temor de cometer los mismo errores.

A veces suelo caminar por las calles sin rumbo, he imaginar como seria mi vida de modo distinto, a veces suelo pensar qué es lo que seria o en lo que pudo ser. A veces solo me gusta imaginar mi vida con otra persona, pero se que no podrá ser así. Soy tan hermético, tan frió que la soledad es la única compañera que me logra entender. A veces solo pienso en absurdos para distraer la mente y parar en lo más profundo de mi ser, fumando un cigarro y escuchando música que de algún modo me complementa.

A veces suelo subir a un carro para ver como la gente se mueve de un lado para otro, tratando de vivir en lo cotidiano de sus existencias, lidiando con el día a día, esperando llegar a un hogar donde lo espera una cena caliente y alguien que lo acompañe por el resto de su vida. Yo suelo ver mi futuro algo más lúgubre. Solo, en una habitación con la cena fría, una cama vacía y una vida que solo tiene sentido para mi. Abrazar la oscuridad en las noches de un eterno invierno, viendo las hojas caer, sopladas por el viento desgarrador de la vida. Todo pasa, suelen decir, todo queda suelo pensar. Vivir con la expectativa de que después de la tormenta siempre sale el sol es algo que para mi es absurdo. Por que yo amo la lluvia, amo el clima nublado, el frió, y creo que es lo único que puedo amar, o al menos estar seguro de que amo.

Respirar sin sentido es algo que ya hago instintivamente, porque se que la vida se hace larga para aquel que no quiere vivirla, pero que amo cada suspiro que puedo dar. Enamorarme de las personas menos adecuadas, imaginar mundos en los cuales yo soy solo el único habitante. Vivir en letras melancólicas y ritmos lentos. Viendo como pasan los segundos frente a mi, en una danza de muerte, en un rito de maldad.

La pantalla frente a mi aun sigue alumbrando mi ser, esperando a que pueda escribir todo lo que pienso, pero creo que por hoy basta, solo quiero cerrar los ojos y soñar. Soñar que todo pasará, pero que de una manera u otra se mantendrá por el resto de la eternidad, porque esa es la única manera de ser inmortal.

martes

CINCO

No has tenido vidas anteriores. No tendrás vidas posteriores. No creas que tienes alma. Si la tuvieras aparecería en una radiografía. Si no sale es porque no está. Te gusta creer que cuando mueras no morirás del todo y recordarás tu identidad y acaso tu rostro y viajarás sosegadamente en medio de una luz resplandeciente a un lugar mejor. Te gusta pensar que irás al paraíso, al cielo, al nirvana. Te gusta creer que mereces un premio por el solo hecho de haber vivido, un hecho que no deseaste ni propiciaste y sobre el cual careces de mérito alguno. No te engañes. No irás a ningún lado cuando mueras. Serán pocos quienes te lloren y breve el tiempo en que te llorarán. Luego serás polvo y olvido. Ningún dios te juzgará. Ningún dios perdería su tiempo llevándote a sus tribunales. Los dioses son sabios y, por consiguiente, deben saber que los mejores juicios no son los que se ganan sino los que se evitan.

Jaime Bayly.