jueves

Mujer.


Siempre me han preguntado, ¿cómo es tu mujer ideal? La respuesta siempre fue la misma, no tengo un concepto de mujer ideal. Pero después de todo lo vivido, de las relaciones truncadas, de los amores perdidos, de los amores platónicos, de las amigas que siempre estuvieron ahí cuando las necesitaba, en mi mente se fue formando la que quizás sea la mujer de mis sueños.

La mujer ideal para mi debería ser independiente, pero no de la forma convencional, no con ese concepto de mujer independiente que cae en lo irónico y en el más absurdo cliché. Una mujer independiente para mí no es la que trabaja para decirle al mundo que ella se puede mantener sin ayuda de nadie, que es ella la de la última palabra y que se alegra de que ya no está en la cocina lavando los platos o cocinando, para mí eso no es independencia, es solo alguien que quiere probar que entra en el concepto de “independiente” que la sociedad impuso.

Para mí una mujer independiente es la que está dispuesta a ceder ante la situación si esta la amerita. Una mujer independiente es la que está dispuesta a tragarse el orgullo si sabe que está en lo incorrecto, que es capaz de decirte que eres un idiota si lo eres y de tratar de acerté comprender que para ella un gesto de caballerosidad no es que le agarres la cartera o que le abras la puerta para que pueda entrar, sino que le des su lugar como igual.

La mujer ideal para mí es la que me pregunta cómo estoy en forma casual o para comenzar una conversación, no la que pregunta porque no sabe que decir o porque no soporta estar callada 15 minutos. La mujer ideal es la que lucha por sus derechos de manera inteligente e individual. Que sabe que es hermosa a pesar de eso kilos demás que tiene, a pesar de esos pequeños bultos que a muchas las harían martirizarse con dietas interminables. La mujer ideal es serena, comprensiva, sensata, y sobre todo, absolutamente seductora y leal.

Dueña de su sexualidad, una amante insaciable y que por sobre todas las cosas, nunca te descuida aun en esos momentos en los que el cansancio no la dejan mover musculo alguno, una mujer que siempre aprovecha la más mínima oportunidad para hacerlo contigo. No porque tú se lo pidas, sino porque ella lo quiere.

Una mujer que sepa de música, adepta a los Beatles, amante de los atardeceres, que prefiera escuchar música abrazada a ti que a compartir un mismo lugar con muchas personas un sábado por la noche. Que te prefiera a ti por sobre todas las cosas, ya sea amigos, trabajo o familia, porque sabe que eres tú el que siempre va a estar ahí cuando lo necesite. Porque sabe que eres tu su nueva familia, su mejor amigo, su todo.

Una mujer que comprendió que a veces no tienes nada que decir, no porque no quieras hablar con ella, sino porque en el fondo eres un ser simple. Una mujer que no quiera cambiar el mundo, sino que quiera crear uno propio contigo. Que no se despierte a las tres de la madruga para decirte en que estas pensando.

Qué si estas mirando la televisión y a ella no le gusta el programa, no se siente al lado tuyo y comience a tratar de llamar tu atención sino que en vez de eso se pone a hacer lo que a ella le gusta, independientemente de ti. Porque sabe que cada uno a veces necesita su propio espacio, lo cual no implica perderse un día completo sin decir nada. Una mujer que tiene la seguridad suficiente para presentarte a sus amigas y a sus amigos, que es trasparente contigo en todo momento y que no tiene miedo de compartir su antigua vida y que por sobre todas las cosas no anda coqueteando por ahí por más que sepa que tú nunca lo sabrás.

Una mujer honesta y directa.