Uno siempre tiene que ser paciente en esta vida, y más si se trata de mujeres.
La vida siempre esta llena de esperas, algunas muy productivas, otras, no. Pero todo al final tiene un porque. El mío, un capuccino y una galleta de jengibre, =D. Uno nunca tiene que desperdiciar invitaciones como esas. Grande Andrea, yo siempre te esperare.
