martes

Medias naranjas, medios limones, medias toronjas.

Recuerdo que de niño siempre me levantaba todos los domingos con el olor a aderezo, que aun ahora no sabría decir que era. La música de los Beatles y los pájaros cantar. Todos los domingos eran soleados. Ahora, que ya han pasado más de diez años, todo ha cambiado. Los días son tristes, los domingos con los Beatles ya no suenan mas, los pájaros se han ido y el frio inunda mi realidad. Es triste mirar hacia atrás y darte cuenta que todo a cambiado. Y se que todo algún día cambia, pero no para mal. Todos mis seres queridos se han ido, bien sea por que yo mismo los aleje o porque ellos decidieron irse. Al fin de al cabo siempre seré una persona solitaria. No porque el destino me lo impuso, sino porque yo mismo lo elegí.


Una vez me preguntaron. “¿No te aburre estar siempre solo? Acaso no sabes que es el amor. No quisieras estar con alguien para sentirte completo.” Pues mi respuesta fue un rotundo ¡No! Yo no necesito estar con alguien para sentirme completo. Yo no necesito del amor de otro para sentirme bien conmigo mismo. A mí no me gusta depender de alguien para estar feliz. Es más, me parece absurdo que la gente siempre está buscando a su media naranja, a su alma gemela, o a ese ser que lo complete. Para mí, en este mundo no solo hay medias naranjas, medios limones o medias toronjas, también hay las personas que nacieron, o con el tiempo, se destinaron para vivir solas.


Solas como nacieron, solas como moriran…