Es impresionante como la vida puede cambiar de un segundo a otro. Ver tus sueños caer como hojas en pleno invierno sin que nada puedas hacer. Recorrer un camino que no tiene fin ni sentido alguno. Con altibajos y vueltas en sentidos contrarios. Olvidar gente, dejarlos atrás, pasar de largo sin que nada te importe más, ya que sabes que tarde o temprano se irán, como tu te fuiste alguna vez, como se fueron todos los demás.
