
A veces siento que todo lo que me rodea es tan irreal, que por alguna cuestión del destino he terminado aquí escribiendo lo que siento, lo que pienso, y aunque todo carezca de significado, es tan relevante.
Sentir amor por alguien. Creo que alguna vez lo sentí, creo que fue fuerte el sentimiento que llego a un punto en el cual no lo pude controlar más, y se desbordo, fue tan esquiva la suerte que todo termino, de alguna manera, mal, y que ahora tengo el temor de cometer los mismo errores.
A veces suelo caminar por las calles sin rumbo, he imaginar como seria mi vida de modo distinto, a veces suelo pensar qué es lo que seria o en lo que pudo ser. A veces solo me gusta imaginar mi vida con otra persona, pero se que no podrá ser así. Soy tan hermético, tan frió que la soledad es la única compañera que me logra entender. A veces solo pienso en absurdos para distraer la mente y parar en lo más profundo de mi ser, fumando un cigarro y escuchando música que de algún modo me complementa.
A veces suelo subir a un carro para ver como la gente se mueve de un lado para otro, tratando de vivir en lo cotidiano de sus existencias, lidiando con el día a día, esperando llegar a un hogar donde lo espera una cena caliente y alguien que lo acompañe por el resto de su vida. Yo suelo ver mi futuro algo más lúgubre. Solo, en una habitación con la cena fría, una cama vacía y una vida que solo tiene sentido para mi. Abrazar la oscuridad en las noches de un eterno invierno, viendo las hojas caer, sopladas por el viento desgarrador de la vida. Todo pasa, suelen decir, todo queda suelo pensar. Vivir con la expectativa de que después de la tormenta siempre sale el sol es algo que para mi es absurdo. Por que yo amo la lluvia, amo el clima nublado, el frió, y creo que es lo único que puedo amar, o al menos estar seguro de que amo.
Respirar sin sentido es algo que ya hago instintivamente, porque se que la vida se hace larga para aquel que no quiere vivirla, pero que amo cada suspiro que puedo dar. Enamorarme de las personas menos adecuadas, imaginar mundos en los cuales yo soy solo el único habitante. Vivir en letras melancólicas y ritmos lentos. Viendo como pasan los segundos frente a mi, en una danza de muerte, en un rito de maldad.
La pantalla frente a mi aun sigue alumbrando mi ser, esperando a que pueda escribir todo lo que pienso, pero creo que por hoy basta, solo quiero cerrar los ojos y soñar. Soñar que todo pasará, pero que de una manera u otra se mantendrá por el resto de la eternidad, porque esa es la única manera de ser inmortal.