No has tenido vidas anteriores. No tendrás vidas posteriores. No creas que tienes alma. Si la tuvieras aparecería en una radiografía. Si no sale es porque no está. Te gusta creer que cuando mueras no morirás del todo y recordarás tu identidad y acaso tu rostro y viajarás sosegadamente en medio de una luz resplandeciente a un lugar mejor. Te gusta pensar que irás al paraíso, al cielo, al nirvana. Te gusta creer que mereces un premio por el solo hecho de haber vivido, un hecho que no deseaste ni propiciaste y sobre el cual careces de mérito alguno. No te engañes. No irás a ningún lado cuando mueras. Serán pocos quienes te lloren y breve el tiempo en que te llorarán. Luego serás polvo y olvido. Ningún dios te juzgará. Ningún dios perdería su tiempo llevándote a sus tribunales. Los dioses son sabios y, por consiguiente, deben saber que los mejores juicios no son los que se ganan sino los que se evitan.
Jaime Bayly.